5 (100%) 3 votes

Ya no estamos en 1999, donde la realidad virtual era visto como algo digno del estreno del año, Matrix. Ahora la realidad virtual es una herramienta que, aunque no es habitual de todos los sectores, se ha acomodado en procesos donde resulta tremendamente eficaz y útil. Es el caso de la realidad virtual inmobiliaria, sector en el que esta tecnología y sus herramientas permiten que, en lo que antes se necesitaban 17 visitas de media para vender una propiedad, ahora basten 6.

Esto se debe a que la presentación de las viviendas mediante realidad virtual permiten mejorar cómo vemos las propiedades a través de sus fichas: ya no dependemos de imágenes que según el ángulo, según la incidencia de la luz, hagan ver de una estancia algo que no corresponde con su realidad: la realidad virtual inmobiliaria muestra una fiel reproducción de si misma, sin trampas ni cartones pero, sin distorsionar ni manipular las imágenes (algo que rompería con la propia naturaleza de la herramienta y su utilidad), ¿cómo podemos realzar lo que se visualiza en el tour?

5 formas de realzar las imágenes en realidad virtual inmobiliaria

 

Deja que la luz lo invada todo

 

Al igual que ocurre con las fotografías, los tours virtuales con mayor intensidad son capaces de plasmar cómo incide la luz en cada estancia. Por ello, a la hora de recoger las imágenes que integrarán el tour con una cámara profesional en 360º, debemos preocuparnos por cómo lucen en todo su esplendor.

Procura que la recogida de imágenes que después formaran el tour se haga al mediodía, en las horas de máximo sol, y abre ventanas, persianas, cortinas y despeja las estancias de elementos que puedan bloquear la entrada de luz.

 

Cuida entrada, pasillos y cuartos trasteros

 

Hay estancias que en una galería de imágenes directamente se suprimen por, a entendimiento de la agencia, no aportar demasiado. Para sacarle el máximo provecho al tour virtual 360º, se debe poder recorrer toda la propiedad, lo que incluye desde la entrada principal, hasta pasillos, cuartillos y otras estancias que de común, no suelen ser las más destacables.

Elige como imagen principal para comenzar el tour el salón o la estancia que, a criterio comercial, pueda resultar la más destacable, la que suponga un argumento de venta de por sí, y a partir de ahí, adecenta toda vista de la vivienda, incluyendo una entrada acogedora, pasillos bien iluminados, cuartillos no demasiado recargados (que se aprecie que son amplios) y, en definitiva, el mismo trato estético que usarías para cualquier otro departamento.

 

Recréate en las imágenes de balcones, patios y terrazas

 

Las estancias de una vivienda que permiten conectar con el exterior son muy apreciadas. Así, un balcón con vistas, una terraza amplia, un patio extenso o un jardín son atractivos que pueden causar la impresión necesaria para impulsar la venta.

Las visitas 360º a viviendas ofrecen panorámicas y barridos que una imagen no es capaz de transmitir. Por ello, a la hora de mostrar un balcón, no debemos perder la oportunidad de, si procede, captar todas las magníficas vistas que se pueden obtener desde él y que de forma más realista que de cualquier otro medio, un tour virtual puede transmitir.

Lo mismo con jardines, terrazas… Toda perspectiva que se pueda tener desde cualquiera de estos rincones externos, debemos captarla con la cámara 360º.

 

La realidad virtual inmobiliaria resulta muy eficaz en imágenes panorámicas, donde un barrido en 360º nos permite no perder detalle del total de las vistas

 

Crea sensación de hospitalidad

 

Recuerda: con un tour virtual de viviendas estás simulando un recorrido auténtico por la propiedad, lo cual significa que detalles que en una imagen pueden parecer insignificantes, en un tour se magnifican.

Así, por ejemplo, podemos crear sensaciones de amplitud despejando suelos (piensa en el tour virtual como uno totalmente real: no dejes objetos que puedan “bloquear” o dar sensación de ahogo al visitante) y de vivienda acogedora, dejando por ejemplo que se vean las puertas abiertas de otras estancias.

Cuida para ello que lo que se vea sea lo más significativo y de mejor presencia de cada una de ellas.

 

Cuida los pequeños detalles

 

Los pequeños detalles mueven el mundo: algo tan sencillo como encender una chimenea si disponemos de ella, puede hacer que, al verla en el tour, deseemos sentir también su calor y con ello, aumentar los deseos de compra.

Lo mismo ocurre con una mesa con la vajilla y cubertería dispuesta, como invitándote a sentarte a comer, y un sofá con los cojines bien dispuestos.

En definitiva, la realidad virtual inmobiliaria nos debe servir para que el usuario pueda percibir la vivienda tal como si la visitara in situ, sin que por ello debamos “falsear” la realidad (el objetivo es que cuando finalmente visite la propiedad para finalizar la venta, no se decepcione y corresponda todo lo visto), por lo que cuidando cómo se refleja esa realidad, ganaremos más puntos gracias a esta innovadora herramienta.

 

Floorfy: software de tours virtuales para inmobiliarias.

Comparte este artículo: