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¿En qué consiste la buena publicidad? La publicidad bien hecha podríamos definirla como aquella que no solo anuncia, sino que además convence. Para ello, el marketing se ha preocupado de dotar a sus mensajes de cada vez más argumentos y elementos que sirvan para detallar, concretar y satisfacer en el menor tiempo posible, las necesidades informativas que pueda tener el receptor del anuncio, incluso si a priori no está interesado en el producto o servicio que se le ofrece.

A la hora de vender propiedades, debemos aplicar las mejores técnicas surgidas de la publicidad, así como prestar mucha atención a las novedades que se aplican a este sector y estar dispuestos a implementarlas en todo momento.

Esto aplica sobre todo a aquellas propiedades “que no se venden solas”, que necesitan destacar sobre otras para salir de la cartera de vivienda disponible. ¿Cómo pretendemos vender una propiedad que no se vende si seguimos haciendo lo de siempre?

Para estos casos y para que nuestros clientes encuentren al momento todo lo que necesitan, no debemos dejar de acudir a aquellos formatos para vender propiedades que mejor se adecuan a las necesidades de nuestros usuarios.

 

Formatos para vender propiedades de forma atractiva

 

Fotografías en alta definición

 

“Una imagen vale más que mil palabras”. Nunca debemos perder de vista este principio de la cultura popular. Podemos dedicar párrafos y párrafos en resaltar lo amplia y soleada que resulta una estancia, pero si el usuario no tiene la certeza de que así sea, difícilmente muestre interés o mucho peor: puede concertar la cita, acudir a la visita a la vivienda y darse cuenta una vez allí que no es para nada lo que se imaginaba, con la consecuente frustración tanto del cliente como del agente que han visto perder su tiempo en algo que se hubiese solucionado con una información más clara y precisa sobre el piso.

¿Y cómo puede venir presentada esa información? Pues con una fotografía en alta definición que muestre a qué llamamos nosotros una habitación soleada. No caigas en el error común a la hora de anunciar la propiedad de intentar disimular posibles defectos, pero menos aún descuides la presentación y utilices una cámara no profesional o de baja calidad: cada recurso usado debe sumar, y una imagen que desmejore lo que nos encontraríamos sería totalmente contraproducente.

 

Vídeos interactivos

 

No te olvides del objetivo primordial: queremos vender, pero queremos hacerlo de forma óptima. Esto quiere decir que quien se interese por una propiedad, sepa que está ante la vivienda que le interesa, que va a acabar adquiriendo.

Para ello, olvida esa premisa tan del s.XX de disfrazar la realidad para vender a toda costa por la que todos hemos acabado odiando los métodos publicitarios tradicionales. Dale a tus usuarios lo que necesitan, y si lo que necesitan son imágenes de la propiedad que quieren adquirir, ve más allá y ofréceselas en movimiento, mediante un video donde puedan sentir cómo se vive bajo esas cuatro paredes.

Por supuesto, debemos tener en cuenta las mismas buenas prácticas que si realizáramos fotografías, así como que una cosa es no disfrazar la realidad, y otra bien distinta descuidarla: presenta todo de forma ordenada, limpia y cuidada, tal como lo harías en la visita presencial.

 

Tours virtuales 360º

 

Y hablando de recursos interactivos… ¿No hay mayor interactividad posible a la hora de mostrar propiedades que puedas pasear por cada vivienda? Esto es lo que te ofrece el software de tours virtuales, el último grito en formatos para vender propiedades.

Mediante estos tours interactivos en 360º damos un paso más en la simulación de visita real de la propiedad: ya no solo vemos cómo es cada estancia y cómo está distribuida, sino que además la situamos espacialmente recorriéndola desde nuestro propio ordenador.

Además, estos tours virtuales se pueden integrar tanto en la propia ficha de la propiedad como en portales de venta, compartir en redes sociales… En definitiva, aumentando los canales de difusión y resultando más llamativo y atractivo.

 

Por qué usar diferentes formatos para vender propiedades

 

El “menos es más” puede ser un patrón útil dentro del sector en el que se desarrolló: la arquitectura, pero a la hora de informarnos sobre una propiedad, cuanto mayor cantidad de recursos nos sirvan para convencernos de lo idóneo de una vivienda, mayores posibilidades de éxito ante la venta.

Esta es la premisa mediante la cual diferentes formatos combinados sirven para vender más propiedades, pero no la única razón por la que debemos aplicarlos:

 

  • El cliente minimiza sus dudas sobre la propiedad, reduciendo las consultas al agente
  • El cliente filtra por sí mismo qué propiedades son de su interés, evitando visitas improductivas
  • La propiedad encuentra diferentes métodos que sirven para visibilizar la vivienda
  • La agencia encuentra otros medios para publicitar sus propiedades más allá de su catálogo
  • La propiedad aumenta su presencia en internet, al usarse diferentes vías de promoción
  • La agencia encuentra nuevos argumentos de venta para impulsar propiedades poco atractivas

 

En definitiva, se reduce el tiempo de interacción entre todos los actores, optimizando los contactos de venta a la par que aumenta la visibilidad de todas las propiedades en las que se aplican. Dos argumentos más que firmes para comenzar desde ya a dotar a las fichas de los formatos más adecuados para potenciar las transacciones.

 

Floorfy: software de tours virtuales para inmobiliarias

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